Ciencia y Mente. — Existe una presión social inmensa por «tener la vida resuelta» a los 25 años. Se supone que a esa edad ya somos adultos funcionales, responsables y con la cabeza totalmente amueblada.
Pero si tienes 28 o 30 años y sientes que todavía estás improvisando, tenemos buenas noticias: no eres inmaduro, es solo que tu cerebro sigue en el horno. Un revelador estudio de la Universidad de Cambridge ha destruido el mito de que la adolescencia biológica termina a los 20, extendiendo el proceso de maduración cerebral hasta, al menos, los 32 años.
El error de los 25 años
Durante décadas, la neurociencia creyó que la corteza prefrontal (encargada de planificar y controlar impulsos) terminaba de formarse a los 25. ¿El problema? Los estudios antiguos dejaban de monitorear a los pacientes a esa edad. Simplemente asumían que ahí acababa todo.
Sin embargo, una nueva investigación analizó imágenes de resonancia magnética de más de 4,000 cerebros y descubrió algo fascinante: el cerebro humano atraviesa 5 grandes «épocas» o hitos de cambio a lo largo de la vida. Los puntos de quiebre ocurren a los 9, 32, 66 y 83 años.
Una «adolescencia extendida»
Lo que ocurre entre los 20 y los 32 años no es que sigas pensando como un adolescente rebelde de 15. Más bien, es una etapa de optimización.
Imagina que tu cerebro es una ciudad con varios barrios (visión, lenguaje, lógica). Antes de los 30, tu cerebro está ocupado construyendo «autopistas» de alta velocidad para conectar esos barrios de forma eficiente. Hasta que no cumples 32, esa red de conexiones no alcanza su forma final y estable. Es decir, sigues siendo una obra en construcción.
La ventaja: Tu cerebro sigue siendo plástico
Lejos de ser una mala noticia, saber que la maduración se extiende hasta la treintena es una oportunidad de oro. Significa que durante tus 20s y principios de los 30s, tu cerebro tiene una neuroplasticidad envidiable.
Al no ser un «producto terminado», tienes una capacidad superior para:
- Aprender nuevos idiomas.
- Adquirir hábitos complejos (como el ejercicio o la disciplina financiera).
- Modificar conductas.
El estudio sugiere que el ejercicio aeróbico y los retos mentales en esta etapa ayudan a «asfaltar» mejor esas autopistas neuronales. Por el contrario, el estrés crónico en esta década puede afectar la calidad de esas conexiones para el futuro.
Conclusión
La próxima vez que alguien te presione porque «ya eres un adulto», puedes responder con ciencia en mano: tu cerebro se está tomando su tiempo para ser una obra maestra. Tienes hasta los 32 para terminar de cocinarte; disfrútalo y aprovecha para aprender todo lo que puedas.


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