Harris y Trump se disputan el voto latino en el decisivo estado de Pensilvania.
A un día de las elecciones presidenciales, Kamala Harris y Donald Trump redoblaron sus esfuerzos en Pensilvania, un estado clave con una creciente población latina, especialmente puertorriqueña y dominicana. Ambos candidatos dedicaron la jornada del lunes a cortejar este importante bloque de votantes en un último intento por inclinar la balanza en su favor.
La vicepresidenta Kamala Harris, aspirante demócrata, se presentó en Allentown junto al rapero puertorriqueño Fat Joe, quien criticó la política antiinmigrante de Trump. Harris, al dirigirse al público, expresó: «Estados Unidos está listo para un cambio en el que podamos vernos como vecinos, no como enemigos». Su mensaje fue bien recibido en esta ciudad de mayoría latina, donde la campaña demócrata busca movilizar a una comunidad que ha duplicado su tamaño en las últimas dos décadas y cuyos votos pueden resultar cruciales.

Mientras tanto, Trump celebró un mitin en Reading, Pensilvania, en un recinto parcialmente lleno, con el apoyo del senador de Florida, Marco Rubio, quien habló en español para conectar con el público. En su intervención, Trump prometió lanzar «la mayor deportación de criminales en la historia de Estados Unidos» si es reelegido, reiterando su línea dura contra la inmigración. Su discurso generó reacciones encontradas, especialmente después de la reciente controversia en la que un comediante asociado a su campaña se refirió a Puerto Rico con términos despectivos, llamándola «isla de basura».
La controversia en torno a este comentario ha polarizado aún más a los votantes latinos en Pensilvania, donde Trump intentó suavizar su imagen prometiendo mejoras para la comunidad hispana. Sin embargo, el incidente provocó respuestas en ambos frentes: mientras Harris evitó involucrarse directamente, el presidente Joe Biden lo calificó de «basura», un comentario que la Casa Blanca luego matizó, pero que reavivó las tensiones.

Pensilvania: un campo de batalla decisivo
Los 19 votos electorales de Pensilvania convierten a este estado en uno de los premios más codiciados. Desde el triunfo de Trump en 2016 y la victoria de Biden en 2020 por un estrecho margen de 80,000 votos, la batalla por el estado ha sido intensa. El voto latino, que representa una proporción significativa de los habitantes de Allentown y Reading, se perfila como un factor decisivo en el resultado final.
Un cierre de campaña con personalidades y polémicas
Para cerrar su campaña en Filadelfia, Harris planea un evento junto a las celebridades Lady Gaga y Ricky Martin, en un intento de energizar al electorado juvenil y latino. En contraste, Trump eligió Grand Rapids, Michigan, como su último destino, pero no sin antes lanzar una crítica hacia Harris, insinuando que la vicepresidenta «copió su rutina» en Saturday Night Live. La broma hace referencia a la aparición de Harris en un segmento de humor en el que fue interpretada por Maya Rudolph, un estilo similar al que Trump usó en un programa de 2015.
Con ambos candidatos apurando sus estrategias y mensajes, el estado de Pensilvania se perfila como uno de los escenarios más intensos de estas elecciones, con un electorado latino que podría decidir el rumbo de la contienda.

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