Las posadas iluminan las calles de Escuintla en preparación para Navidad. Con cantos, faroles y devoción, familias celebran esta tradición que une a la comunidad en fe y alegría.
Previo a la celebración del nacimiento de Jesús, las comunidades de Escuintla se llenan de devoción y alegría con la tradicional Novena de Navidad, conocida popularmente como las posadas. Este año, la Parroquia Nuestra Señora de Concepción fue el escenario del emotivo envío de las imágenes religiosas hacia las distintas parroquias del municipio, tras culminar una misa solemne que congregó a fieles de todas las edades.
Desde ese momento, diversas colonias de Escuintla han abierto las puertas de sus hogares para recibir las posadas, una práctica que involucra a niños, jóvenes y adultos, quienes caminan por las calles tocando tortugas, chinchines y entonando cantos tradicionales. La algarabía y el espíritu festivo se complementan con faroles encendidos que iluminan el recorrido, creando una atmósfera de unidad y esperanza en preparación para la Navidad.
En la parroquia Santiago Apóstol, ubicada en la zona 4 de Escuintla, la celebración alcanzó su máximo esplendor con una de las posadas más concurridas, reflejando el fervor de esta comunidad.
Según el desaparecido historiador guatemalteco Celso Lara, las posadas en Guatemala se originaron en el período colonial, cuando en 1587 Fray Diego de Soria obtuvo permiso del Papa Sixto V para celebrar la Novena de Aguinaldos en América. Desde entonces, esta tradición ha sido una manifestación viva de fe y cultura que perdura hasta nuestros días.
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