El Papa Francisco fue dado de alta tras 38 días de hospitalización por neumonía bilateral. Ayer, hizo una aparición pública inesperada, saludando a los fieles desde el hospital en Roma.
Roma – Ayer domingo de marzo de 2025, el Papa Francisco se asomó por la ventana de su apartamento en el Policlínico Gemelli de Roma, marcando su primera aparición pública después de haber sido hospitalizado hace 38 días debido a una grave infección respiratoria. Tras recibir el alta médica, el Papa saludó y bendijo a los fieles antes de regresar al Vaticano.
A sus 88 años, Francisco apareció en silla de ruedas, con buen aspecto y sonriente, mientras la multitud que se había congregado frente al centro aplaudía y gritaba su nombre.
«Agradezco a todos», dijo con la voz cansada, ante una multitud que había esperado durante más de una hora en las puertas del hospital, mientras las cámaras de televisión de todo el mundo captaban el emotivo momento.
«Veo a esa señora con las flores amarillas, que bien», agregó, con la voz muy debilitada debido al prolongado uso de oxígeno durante su hospitalización, lo que afectó sus músculos de la garganta.
El texto del Angelus fue nuevamente difundido por escrito, como en las semanas anteriores, dado que Francisco aún necesita continuar con su rehabilitación para poder recuperar la voz, que fue debilitada por la larga utilización de oxígeno.
Deja el hospital
Además, el Papa Francisco, tras 38 días de hospitalización, ha dejado el Hospital Gemelli en Roma, donde se había tratado una neumonía bilateral. A pesar de la mejora en su salud, los médicos han recomendado al pontífice al menos dos meses de convalecencia, lo que genera incertidumbre sobre su participación en los próximos compromisos oficiales.
Este domingo, Francisco, de 88 años, hizo una aparición pública inesperada, saludando y bendiciendo a los fieles desde una ventana del hospital. A pesar de su evidente cansancio y el uso de cánulas nasales para recibir oxígeno, el Papa mostró una actitud positiva, agradeciendo a quienes lo esperaban desde temprano.

Después de su breve aparición, el pontífice, que ha estado rodeado de médicos y enfermeras, abandonó el hospital y realizó un recorrido por el centro de Roma, desviándose hacia la iglesia de Santa María La Mayor. Esta basílica, en la que Francisco desea ser sepultado, fue el primer destino del Papa, quien dejó un ramo de flores en agradecimiento a la Virgen tras su recuperación. Luego, continuó su camino hacia su residencia en la Casa de Santa Marta, dentro del Vaticano.
Este regreso marca el inicio de una nueva fase en su pontificado, donde se enfrentarán varios retos, como los compromisos oficiales programados, entre ellos la Semana Santa y el Jubileo de los misioneros de la misericordia, que se celebrará a fines de marzo. Aunque se desconoce si el Papa podrá participar en estos eventos, muchos esperan que, a medida que se recupere, se comunique a través de videomensajes o bendiciones desde su ventana en el Vaticano.
El cardenal Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio, destacó que, aunque su salud física requiere reposo, la mente del Papa sigue intacta, con buena memoria y lucidez. No obstante, se prevé que Francisco delegue varios compromisos en otros cardenales durante este período de recuperación, mientras su equipo médico asegura que está recibiendo cuidados las 24 horas.
La incertidumbre persiste sobre la posibilidad de que el Papa participe en los ritos de la Semana Santa y otros eventos importantes, como la canonización de Carlos Acutis en abril y un posible viaje a Turquía en mayo. Mientras tanto, la Iglesia y los fieles esperan con esperanza la pronta recuperación del pontífice.
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