Tras nueve meses de trabajos, el presidente Bernardo Arévalo ordenó habilitar los cinco carriles en el km 44 de la autopista Palín-Escuintla, mejorando el tránsito y aliviando las dificultades de los usuarios.
Palín, Escuintla. Tras nueve meses de interrupción en la autopista Palín – Escuintla debido a un socavamiento, el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) anunció la rehabilitación total del kilómetro 44, permitiendo nuevamente la circulación en los cinco carriles de la vía. La obra requirió una inversión de Q59.9 millones y su inauguración contó con la presencia del presidente Bernardo Arévalo, el ministro de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV), Miguel Ángel Díaz Bobadilla, y otras autoridades gubernamentales.
Detalles de la obra
Según información del CIV, los trabajos incluyeron la remoción del agua acumulada a los costados de la carretera, excavaciones profundas para acceder a la tubería transversal situada a 22 metros de profundidad, la limpieza del conducto existente y la instalación de una nueva tubería para duplicar la capacidad de desfogue.
Además, se construyeron disipadores para reducir la fuerza del agua y los escombros provenientes del Volcán de Agua, se levantaron muros de contención y se colocaron gaviones. La fase final incluyó la señalización horizontal y vertical, la construcción de cunetas y bordillos en el arriate central.
Luis Reyes, supervisor a cargo de la obra, destacó que la infraestructura del pavimento se compone de una base estabilizada y una carpeta asfáltica de 25 centímetros, con mejoras en las alcantarillas, que pasaron de una a dos para un mejor drenaje.
Causas del socavamiento
El colapso de la autopista en el kilómetro 44 ocurrió en junio de 2024 debido a la falta de mantenimiento por parte de las autoridades del gobierno saliente de Alejandro Giammattei y del gobierno entrante de Bernardo Arévalo. La acumulación de escombros y sedimentos en la tubería transversal, arrastrados por las lluvias desde el Volcán de Agua, provocó el socavamiento. La situación se agravó por un incendio previo en la zona, que afectó la vegetación y redujo la capacidad del suelo para absorber el agua.
Rocas, lodo, ramas, árboles y animales silvestres muertos bloquearon la tubería, provocando una acumulación masiva de agua que terminó generando un socavón.
Impacto económico y de movilidad
El Banco de Guatemala estimó que el cierre parcial de la autopista tuvo un impacto negativo de Q2,000 millones en el crecimiento económico del país en 2024. Cámaras empresariales reportaron pérdidas debido a retrasos en el transporte, dificultades en la entrega de mercancías y reducción de clientes en diversas empresas de la región.
Por su parte, usuarios de la autopista Palín-Escuintla expresaron su malestar por los nueve meses de dificultades que enfrentaron debido al cierre del kilómetro 44. Juan Pérez, transportista, comentó: «Los retrasos nos hicieron perder clientes y combustible. Pasar horas en el tráfico significó más gasto y menos ingresos. El Gobierno debió actuar con mayor rapidez».
Mientras que, María López, comerciante que viaja a diario entre Escuintla y la capital, señaló que su salud se vio afectada: «El estrés de estar atrapada en el tráfico, sumado al calor y la falta de acceso a servicios básicos en la espera, empeoró mis problemas de presión arterial. Fue una tortura para todos los que dependemos de esta ruta».
Con la reapertura del tramo, se espera mejorar la movilidad y reactivar la economía local, beneficiando tanto a los transportistas como a los comerciantes y viajeros que utilizan esta vía de forma cotidiana.
Deja un comentario