¿Alguna vez has abierto Netflix para escuchar un podcast? Probablemente no. Pero si la estrategia del gigante del streaming funciona, eso está a punto de cambiar drásticamente. Netflix ha comenzado a firmar acuerdos estratégicos con grandes nombres como iHeartMedia, Barstool Sports y recientemente Spotify, buscando obtener derechos exclusivos de video para programas seleccionados. Incluso se rumorea que están en conversaciones con SiriusXM.
El objetivo es claro: Netflix quiere que sus podcasts en video se conviertan en los nuevos «programas de entrevistas diurnos» (talk shows) que acompañan tu día a día.
El objetivo real: Frenar a YouTube
Para los expertos, este movimiento tiene un blanco principal: YouTube. Los datos respaldan esta teoría. Según estadísticas de YouTube para 2025, los usuarios consumieron más de 700 millones de horas de podcasts al mes en dispositivos de «sala de estar» (como Smart TVs), un aumento masivo frente a los 400 millones del año anterior.
La lógica es simple: a medida que la gente pasa menos tiempo viendo televisión tradicional y más tiempo consumiendo contenido de bajo costo en YouTube, Netflix ve una amenaza competitiva a largo plazo. Necesitan recuperar ese tiempo de pantalla.
La teoría del «Ruido de Fondo»
Mikah Sargent, productor en TWiT.tv, ofrece una perspectiva interesante sobre por qué esto podría funcionar. Históricamente, la gente dejaba encendida la televisión con telenovelas o series como The Office simplemente para tener ruido de fondo mientras hacían otras cosas.
Hoy en día, los podcasts cumplen esa función. Si Netflix logra convertirse en el lugar donde la gente pone ese «ruido de fondo» visual, ganarán horas valiosas de streaming pasivo.
Escepticismo entre los creadores: ¿Es necesario el video?
No todos en la industria están celebrando. Varios podcasters independientes ven esto con recelo, preguntándose si realmente hay valor a largo plazo en el «video podcast».
- El dilema del formato: Creadores como Mike Schubert («Professional Talkers») y Ronald Young Jr. señalan que sus audiencias, cultivadas durante años en audio, no muestran un interés masivo por el video. Schubert notó que sus episodios solo en audio tenían un rendimiento similar a los de video, lo que plantea la duda: ¿Vale la pena el esfuerzo de producción visual?
- El miedo a la burbuja: Existe el temor de que Netflix esté inflando una burbuja, similar a lo que hizo Spotify hace unos años. Cuando Spotify intentó acaparar el mercado gastando miles de millones, terminó provocando despidos y cierres de estudios cuando la burbuja estalló. Los creadores temen que la historia se repita: grandes corporaciones entrando, consolidando el poder y dejando un futuro incierto para los independientes.
¿Qué es un podcast hoy en día?
Este movimiento de Netflix también resalta lo difuso que es el término «podcast». Para algunos, es una ficción sonora muy producida (como en la radio pública); para otros, es simplemente dos personas hablando frente a una cámara. Netflix parece apostar por lo segundo: contenido que funciona como un show de televisión barato de producir.
Lo que viene
A diferencia de la agresiva (y costosa) estrategia de Spotify de comprar estudios enteros y software, Netflix parece estar haciendo movimientos más calculados. Para una empresa que proyecta ganar cerca de 45 mil millones de dólares este año, invertir en licencias de video es un riesgo financiero menor, pero una prueba importante.
Expertos legales de la industria anticipan que esto es solo el comienzo. Es muy probable que pronto veamos a Netflix firmar un contrato de nueve cifras con algún creador top o lanzar podcasts originales con celebridades de alto perfil.
La guerra por ser tu compañía mientras lavas los platos o trabajas desde casa ha comenzado, y Netflix quiere el trono.
con información de: Techcrunch
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