El presidente Bernardo Arévalo firmó la Declaración de Chapultepec en un acto junto a líderes de la SIP el periodista José Rubén Zamora, como testigo de honor, su hijo José Carlos Zamora, y otros invitados, reafirmando su compromiso de fortalecer la libertad de prensa en Guatemala. Fotografías: Redes Sociales/Gobierno de Guatemala.

Ciudad de Guatemala. En un acto emblemático para la libertad de expresión celebrado en el Salón de Banquetes del Palacio Nacional de la Cultura, el presidente Bernardo Arévalo firmó la Declaración de Chapultepec, con la participación del presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), José Roberto Dutriz. El periodista José Rubén Zamora estuvo presente en el acto como testigo de honor. Con esta firma, Arévalo se convierte en el quinto mandatario guatemalteco en suscribir este acuerdo, reafirmando su compromiso con la libertad de prensa como pilar fundamental de una sociedad democrática.

La firma de la declaración contó con la presencia del periodista José Rubén Zamora Marroquín, quien asistió como testigo de honor tras haber recibido el respaldo de diversos sectores de la prensa nacional e internacional en su proceso judicial. También acompañaron el acto José Carlos Zamora, hijo del periodista, y el expresidente de la SIP, Gonzalo Marroquín, quien ha sido un defensor activo de la libertad de prensa en la región.
La Declaración de Chapultepec, formulada en 1994, consta de diez principios básicos orientados a garantizar la libertad de expresión y el acceso a la información pública. En su discurso, Arévalo subrayó el compromiso de su administración de velar porque las instituciones del Estado respeten y protejan los derechos de los periodistas y medios, y evitó que se utilicen como herramientas de persecución o censura.
“Al adherirnos a esta declaración, nos comprometemos a trabajar para fortalecer las instituciones del gobierno, para que nunca más sean instrumentalizadas para acosar, perseguir, censurar o manipular a las personas en ejercicio de la libertad de pensamiento, de expresión y de prensa”, declaró Arévalo.
Arévalo reafirmó que la democracia y la libertad de prensa son interdependientes, indicando que «no hay democracia sin libertad de prensa y no hay libertad de prensa sin democracia». Sus palabras hicieron eco de los valores establecidos en la Declaración de Chapultepec, los cuales abogan por un entorno seguro y respetuoso para el ejercicio periodístico y la expresión libre de ideas.

Una lucha en defensa de la prensa libre
En sus declaraciones, José Rubén Zamora agradeció el apoyo recibido durante su encarcelamiento preventivo, especialmente del gremio periodístico y de instituciones internacionales. «Francamente, me sacaron los periodistas», comentó, en referencia a la movilización de la prensa en su defensa. Zamora destacó que su liberación fue posible gracias a la presión ejercida por la prensa nacional y organizaciones internacionales, como la SIP y el Comité de Protección a Periodistas.
José Roberto Dutriz, presidente de la SIP, expresó que la firma de la Declaración de Chapultepec simboliza un compromiso concreto con los derechos de los periodistas y destacó que la SIP ha trabajado durante décadas en la defensa de estos principios en toda América.
“No todos los días un jefe de Estado suscribe una declaración que conlleva diez principios que, para nosotros en ochenta años, ha sido una carta magna, una guía, por la cual nos hemos orientado en diferentes gobiernos en todas las Américas,” dijo Dutriz.
Este evento consolida el compromiso de Guatemala en el ámbito de la libertad de prensa y resalta la disposición del presidente Arévalo de impulsar un entorno democrático y participativo donde los periodistas y ciudadanos puedan expresar sus opiniones y críticas sin temor a represalias. Con esta firma, Arévalo se suma a una tradición de mandatarios guatemaltecos que han respaldado la Declaración de Chapultepec, fortaleciendo así el marco de derechos fundamentales en el país y contribuyendo a un futuro más libre y democrático.




Principios de la Declaración de Chapultepec
La declaración establece lineamientos fundamentales que buscan proteger y promover la libertad de prensa en la región. Algunos de sus puntos esenciales incluyen:
- Libertad esencial: La libertad de expresión y de prensa es indispensable para una sociedad libre.
- Derecho universal: Toda persona tiene el derecho de buscar, recibir y difundir información y opiniones sin restricciones.
- Acceso a la información: Las autoridades deben garantizar el acceso igualitario y oportuno a la información pública.
- Protección a periodistas: La violencia y la impunidad contra periodistas coartan la libertad de prensa y deben erradicarse.
- Contra la censura: La censura y cualquier limitación al libre flujo de información son incompatibles con los principios de la libertad de prensa.
- Igualdad de trato: Los medios y periodistas deben ser tratados sin discriminación, independientemente de sus opiniones o líneas editoriales.
- Autonomía gremial: La pertenencia a asociaciones periodísticas debe ser voluntaria.
- Ética y veracidad: La credibilidad de la prensa depende de su compromiso con la verdad, la imparcialidad y la ética.
- Sin represalias: Ningún medio o periodista debe ser sancionado o castigado por informar la verdad o criticar al poder público.

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