Ciudad del Vaticano – Ante una multitud de fieles y representantes de más de 150 naciones, el papa León XIV inició formalmente su pontificado este domingo 18 de mayo en la Plaza de San Pedro, y ante la vista de miles de feligreses, declarando que el liderazgo papal no debe ejercerse desde la autoridad solitaria, sino desde el servicio fraterno.
“Fui elegido sin tener ningún mérito y, con temor y trepidación, vengo a ustedes como un hermano que quiere hacerse siervo de su fe y de su alegría”, proclamó el pontífice en su primera homilía como obispo de Roma.
La ceremonia, cargada de simbolismo y tradición, estuvo marcada no solo por la liturgia que lo consagra como sucesor de Pedro, sino también por el fuerte mensaje de humildad y cercanía que busca imprimir a su pontificado. León XIV, nacido en Estados Unidos y nacionalizado peruano, subrayó que su misión será “caminar con el pueblo”, y no liderar desde la cima.
Una Iglesia al servicio y no al mando
Durante su mensaje, el papa destacó que el papel del sucesor de Pedro “no es el de un jefe por encima de los demás, ni el de un dueño de las personas que le han sido confiadas”, sino el de un pastor que guía sin imponerse. Reiteró que su deseo es fortalecer los lazos de unidad y amor, pilares sobre los que espera edificar su pontificado.
Recordando a su predecesor, Francisco, León XIV rindió homenaje al pontífice fallecido, cuyas reformas sociales y ambientales marcaron una etapa importante para la Iglesia. Los aplausos espontáneos en la plaza acompañaron este momento emotivo.
Delegaciones y misiones expresan respaldo al nuevo pontífice
Más de 150 delegaciones oficiales asistieron al inicio del nuevo pontificado, incluyendo jefes de Estado, líderes religiosos, diplomáticos y representantes de organismos internacionales. Entre ellos, destacó la presencia de emisarios de América Latina, región que mantiene una fuerte conexión con León XIV, dado su extenso trabajo pastoral en Perú.
Durante breves encuentros tras la ceremonia, el papa recibió mensajes de apoyo e invitaciones a colaborar en causas globales. El vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, le entregó una carta oficial del presidente Luiz Inácio Lula da Silva invitándolo a asistir a la Cumbre Climática COP30 en Belém. León XIV, según Alckmin, recibió la invitación “con simpatía”.
Misión y visión: una Iglesia sin sometimientos
León XIV insistió en que el anuncio del Evangelio no debe imponerse ni recurrir a la propaganda ni al poder. “La misión de Pedro no es atrapar con sometimientos, sino amar como lo hizo Jesús”, expresó. Citando a San Agustín, recordó que la verdadera Iglesia es la que vive en concordia y ama a los demás.
Con estas palabras, el nuevo papa dio una clara orientación pastoral y teológica a su pontificado: una Iglesia que escucha, camina y acompaña, en lugar de imponer. En ese espíritu, también se mostró accesible a los gestos espontáneos de los fieles, como el saludo emotivo de una pareja peruana que residió en la diócesis donde él sirvió como obispo.
Así comienza el ministerio de León XIV, con una mezcla de solemnidad y sencillez, en medio de una Iglesia global que lo mira con esperanza. Su mensaje inicial apunta a un estilo de liderazgo colegial, sensible y comprometido con los desafíos del presente.
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