La autopista Palín-Escuintla, muestra un avanzado deterioro debido a la falta de mantenimiento a cargo del Ministerio de Comunicaciones. En distintos tramos, principalmente desde el kilómetro 58 con dirección a la capital, se han formado baches y grietas que complican la circulación.
Los agujeros alcanzan entre dos y tres pulgadas de profundidad, lo que representa peligro para automovilistas y especialmente para motoristas, quienes pueden perder el control de sus vehículos. Durante las lluvias, la situación se agrava porque los baches se cubren de agua, dificultando su visibilidad.
En la ruta ya se habían realizado reparaciones, pero nuevos hundimientos han surgido en otros sectores. La acumulación de material desprendido del asfalto y la falta de limpieza en cunetas incrementan el riesgo de percances viales. Diversos puntos de la carretera presentan daños que requieren atención inmediata de las autoridades.
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