MP y PNC continúan desarticulando estructura criminal que operaba desde el Centro Carcelario Renovación I, en Escuintla. Las investigaciones apuntan a corrupción interna y filtración de información.
EN DESARROLLO. Las investigaciones señalan que el agente colaboraba con un reo y una mujer fuera del penal para coordinar cobros de extorsión mediante amenazas. Su comportamiento inusual fue detectado por los sistemas internos de vigilancia del centro de máxima seguridad.
Escuintla – Un guardia del Sistema Penitenciario, identificado como Fernando Joel Muñoz Pérez, fue capturado este miércoles en el centro de atención para hombres de máxima seguridad Renovación I, ubicado en Escuintla, tras ser detectado por los mecanismos internos de control y vigilancia del penal. La intervención forma parte del operativo «Corrupción en Renovación I», liderado por la Fiscalía contra el Delito de Extorsión del Ministerio Público (MP) y respaldado por la División Especializada en Investigación Criminal (DEIC) de la Policía Nacional Civil.
Según confirmaron las autoridades, Muñoz Pérez es señalado de los delitos de cohecho pasivo y uso de terminales móviles por funcionarios públicos, luego de descubrirse que colaboraba con una estructura criminal que operaba desde dentro del penal. El guardia mantenía contacto directo con Winder Joel Calderón, un privado de libertad, y con una mujer fuera de prisión que se encargaba de intimidar y cobrar a las víctimas bajo amenazas de muerte.
De acuerdo con la investigación, el agente penitenciario no solo facilitaba el ingreso y uso de teléfonos celulares —prohibidos en los centros carcelarios— sino que también recibía comisiones de hasta mil quetzales por cada coordinación extorsiva, dinero que posteriormente entregaba a otros internos implicados. Durante una requisa en el sector 1 del penal, fueron encontrados dos teléfonos celulares, lo que reforzó las pruebas de la estructura delictiva interna.
Detección interna y protocolos activados
Lo que marcó la diferencia en esta captura fue el funcionamiento efectivo de los sistemas internos de vigilancia, según destacó el ministro de Gobernación, Francisco Jiménez, quien aseguró que el comportamiento inusual del agente encendió las alarmas y permitió activar los protocolos de respuesta inmediata.
“Renovación I alberga a algunos de los extorsionistas más peligrosos del país, lo que nos obliga a mantener estándares de vigilancia más estrictos. A los íntegros, todo mi respeto; a los corruptos, todo mi rechazo. La Inspectoría está vigilando muy de cerca”, manifestó Jiménez a través de su cuenta oficial en X (antes Twitter).
Jiménez también subrayó la importancia del trabajo interinstitucional para combatir las redes criminales que históricamente han operado desde las cárceles del país, y reafirmó el compromiso del gobierno con la depuración del sistema penitenciario, enviando un mensaje contundente: “La voluntad y el trabajo interinstitucional sí debilitan a las estructuras criminales”.
Operativo vincula a más agentes y revela red de corrupción
Como parte del mismo operativo, también fue capturado Hamilton Eliézer Ramírez Zapóp, agente activo de la DEIC, señalado por el delito de responsabilidad de funcionarios al filtrar información confidencial derivada de investigaciones especiales hacia los mismos grupos delictivos que debía desarticular. La captura se realizó en la sede de DEIC en Villa Nueva, informó el Ministerio Público.

En lo que va de 2025, ya suman seis funcionarios capturados por su presunta vinculación con redes de extorsión, entre ellos tres agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y dos investigadores de la DIPANDA, todos en funciones activas. Estos hechos han despertado preocupación sobre el nivel de infiltración criminal dentro de las fuerzas de seguridad del país.
Renovación I: un modelo bajo vigilancia
Renovación I fue inaugurado el 5 de noviembre de 2024 como parte de una estrategia para recuperar el control del sistema carcelario y cortar con las redes criminales internas. La prisión fue diseñada con protocolos estrictos, entre ellos ausencia de tomas eléctricas en celdas, uso de rayos X para revisión de ingreso de personas y objetos, y supervisión tecnológica constante del personal y los internos.
Con la detención de Fernando Joel Muñoz Pérez, el Ministerio de Gobernación considera que los sistemas implementados han comenzado a rendir frutos.
“Estas acciones reflejan un cambio de rumbo y consolidan una política de cero tolerancia a hechos que comprometan la seguridad institucional”, concluyó el ministro Jiménez.
La Fiscalía continúa con las investigaciones para determinar el grado de implicación de otros funcionarios y privados de libertad en esta red de extorsión, y no se descartan más capturas en los próximos días.
Según la investigación, Muñoz Pérez operaba junto a Winder Joel Calderón, un recluso condenado en dicho penal, con quien coordinaba extorsiones ejecutadas en el exterior por una mujer que amenazaba de muerte a las víctimas para asegurar los cobros. A cambio de su colaboración, el guardia penitenciario recibía comisiones de hasta mil quetzales por cada extorsión gestionada, además de depósitos bancarios y pagos en efectivo.
Durante la requisa realizada en el sector 1 del centro carcelario, las autoridades localizaron dos teléfonos celulares utilizados presuntamente para coordinar estas actividades delictivas. Estos hallazgos refuerzan la hipótesis de que personal penitenciario ha facilitado el uso de dispositivos móviles, prohibidos por ley, para mantener operativas las redes de extorsión.
Agente de la DEIC también implicado
En el mismo marco del Operativo Corrupción en Renovación I, fue capturado Hamilton Eliézer Ramírez Zapóp, agente activo de la División Especializada en Investigación Criminal (DEIC), quien fue detenido en su propia delegación en Villa Nueva. Ramírez es sindicado del delito de responsabilidad de funcionarios, por haber filtrado información confidencial a miembros de la misma estructura criminal que debía investigar y desarticular.

De acuerdo con el MP, el agente habría compartido detalles derivados de un método especial de investigación, lo cual comprometió el proceso judicial y fortaleció las acciones del grupo delictivo.
Cadena de corrupción en instituciones de seguridad
Las autoridades no descartan más capturas, ya que las investigaciones en curso revelan una red de corrupción que involucra a elementos activos del Sistema Penitenciario y cuerpos policiales. En lo que va de 2025, ya se reporta la aprehensión de tres agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y dos investigadores de la División Nacional contra el Desarrollo Criminal de las Pandillas (DIPANDA), todos vinculados a estructuras criminales responsables de extorsiones.
Entre ellos se encuentran Fredy Alexander Moncada Díaz y Pedro Osiel Fuentes Ramos, ambos en funciones en Suchitepéquez, así como Miguel Ángel Ortiz, oficial tercero de la PNC, sindicado por los delitos de asociación ilícita, peculado por uso y abuso de autoridad.
El Operativo Corrupción en Renovación I ha derivado en más de diez capturas hasta la fecha, incluyendo a funcionarios encargados de velar por la seguridad ciudadana y el cumplimiento de la ley, lo cual ha generado preocupación sobre la infiltración de estructuras criminales dentro del sistema penitenciario y de seguridad nacional.

Investigación continúa
El Ministerio Público aseguró que continuará con las diligencias para desarticular por completo esta red criminal, y que ampliará los procesos para determinar la responsabilidad de otros actores, tanto internos como externos al sistema carcelario.
La Fiscalía contra el Delito de Extorsión reitera su compromiso de seguir investigando y presentar ante la justicia a todos los involucrados, sin importar su rango o posición dentro de las instituciones del Estado.
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