Escuintla — Este sábado 3 de mayo, el bullicioso mercado cantonal de la cabecera departamental de Escuintla se convierte en un espacio de fe, música y comunidad para honrar al Santo Niño de Atocha, su santo patrono, en coincidencia con las festividades del Día de la Santa Cruz, celebradas en diversas regiones del país.
Desde tempranas horas, los locatarios iniciaron los festejos con una serenata dedicada al Santo Niño, marcando el inicio de una jornada cargada de actividades religiosas y culturales. La ceremonia musical comenzó a las 5 de la mañana, reuniendo a comerciantes, vecinos y visitantes que año con año participan de esta tradición profundamente arraigada.
A las 9 horas está programada la misa solemne en el interior del mercado, un espacio que se transforma en templo improvisado para agradecer por el trabajo, la salud y la protección espiritual. Los organizadores, representantes de los comerciantes, informaron que se llevarán a cabo otras actividades como procesiones internas, rezos comunitarios y convivios entre los puestos, todo dentro de un ambiente festivo y familiar.
El mercado, ubicado en la zona 2 de la ciudad de Escuintla, es uno de los centros de comercio más importantes del departamento, y cada 3 de mayo se viste de color con flores, imágenes religiosas y altares, en una expresión viva de la religiosidad popular guatemalteca.
Además de ser el Día de la Cruz —una celebración que simboliza la bendición de los hogares y los lugares de trabajo—, esta fecha cobra un valor especial para quienes ven en el Santo Niño de Atocha un protector de causas difíciles y patrono de los comerciantes.
Con cánticos, incienso y una fe que se renueva año tras año, los escuintlecos reafirman su devoción y su identidad cultural en una de las festividades religiosas más significativas del calendario local.
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