Estados Unidos intensifica su política migratoria con una agresiva campaña publicitaria instando a los migrantes irregulares a salir del país antes de ser deportados y enfrentar restricciones permanentes.
EE.UU. intensifica medidas contra la migración irregular con campaña de autodeportación. El gobierno de Estados Unidos ha lanzado una ambiciosa campaña multimillonaria para persuadir a los migrantes indocumentados de abandonar voluntariamente el país antes de ser deportados. La iniciativa, impulsada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), se difunde a través de radio, televisión y plataformas digitales, incluyendo redes sociales y mensajes de texto dirigidos a comunidades migrantes dentro y fuera del territorio estadounidense.
El mensaje es claro: aquellos que permanezcan ilegalmente en el país y sean deportados enfrentarán restricciones severas para regresar. “Si usted es un extranjero criminal que está considerando ingresar ilegalmente a EE.UU., ni siquiera lo piense”, dijo la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem. “Si viene aquí y viola nuestras leyes, lo perseguiremos. Los criminales no son bienvenidos en Estados Unidos”, advierte uno de los anuncios.

La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, respaldó la medida afirmando que busca disuadir a los migrantes de entrar y permanecer ilegalmente en el país. «Estados Unidos no será refugio para quienes violen nuestras leyes. No serán bienvenidos», declaró Noem en una conferencia de prensa.
“Le agradezco al presidente Trump por asegurar nuestra frontera y poner a Estados Unidos en primer lugar. Si está aquí ilegalmente, te encontraremos y te deportaremos. Nunca volverás. Pero si te vas ahora, es posible que tengas la oportunidad de regresar, disfrutar de nuestra libertad y vivir el sueño americano», agregó la secretaria del DHS.
Reducción de cruces y aumento de deportaciones
Este esfuerzo coincide con un drástico descenso en el número de encuentros con migrantes en la frontera suroeste de EE.UU. Según datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), en enero de 2025 fueron interceptadas 61,464 personas, la cifra más baja en cinco años. Solo en diciembre, el número había superado los 96,000. Adicionalmente, los arrestos de la Patrulla Fronteriza cayeron a 30,000, el nivel más bajo desde mayo de 2020.
«Del 21 al 31 de enero de 2025, las detenciones en la frontera suroeste disminuyeron un 85% en comparación con el mismo período en 2024. Asimismo, la cantidad de extranjeros inadmisibles detectados en los puertos de entrada cayó un 93%», detalla el informe de CBP.
La administración también ha incrementado los vuelos de deportación. En las últimas semanas, países como México y Guatemala han recibido miles de ciudadanos repatriados. De acuerdo con el gobierno mexicano, desde el inicio del nuevo periodo presidencial en EE.UU., han sido retornadas más de 13,400 personas.
Guantánamo: nueva estrategia para migrantes detenidos
Otra acción que ha generado controversia es la habilitación de campamentos temporales en la Bahía de Guantánamo, Cuba, para albergar a miles de migrantes detenidos. El Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Defensa trabajan en conjunto para establecer estas instalaciones, una medida sin precedentes en la política migratoria estadounidense.
Tom Homan, nombrado «zar de la frontera» por la Casa Blanca, señaló que aunque se han logrado avances en la detención y deportación de migrantes, «todavía hay mucho por hacer».
Reacciones y críticas a la política migratoria
El endurecimiento de las medidas migratorias ha generado opiniones divididas. Una encuesta reciente de Marquette reveló que el 60% de los estadounidenses apoya la deportación de inmigrantes ilegales, mientras que un 57% está en contra de expulsar a quienes llevan años en el país, tienen empleo y no cuentan con antecedentes penales.
Organizaciones pro derechos de los migrantes han calificado la campaña como «inhumana y contraproducente», argumentando que fomenta el miedo y la división. «Esto no soluciona el problema de fondo, solo criminaliza a comunidades enteras», expresó Jorge Ramos, vocero de la organización Migrantes Unidos.
Mientras el debate sobre la política migratoria continúa, el mensaje del gobierno de EE.UU. es contundente: aquellos que ingresen o permanezcan ilegalmente en el país no serán bienvenidos y podrían enfrentar la imposibilidad de regresar.
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