El presidente de EE UU, Donald Trump, ha endurecido su postura respecto a la guerra en Ucrania, amenazando con sanciones a Rusia e imponer altos aranceles y presionando a Zelenski para aceptar un acuerdo sobre los recursos de Ucrania.
Washington – Donald Trump ha vuelto a generar controversia con sus declaraciones sobre el conflicto en Ucrania. Durante su regreso a Washington a bordo del Air Force One, el presidente estadounidense acusó a Volodímir Zelenski de intentar retirarse de un acuerdo para la explotación conjunta de los recursos naturales ucranianos, advirtiéndole que enfrentará «grandes problemas» si lo hace. Al mismo tiempo, expresó su frustración con Vladímir Putin, a quien señaló por dificultar las negociaciones para un alto el fuego.
El acuerdo en cuestión establece que Estados Unidos recibiría el 50% de los ingresos generados por la explotación de los minerales raros de Ucrania, así como el control sobre infraestructuras clave, incluyendo minas, puertos y líneas ferroviarias. Además, la propuesta estadounidense contempla que Ucrania devuelva con intereses la ayuda militar recibida en los últimos tres años, estimada por Trump en más de 350.000 millones de dólares, aunque organismos independientes sugieren que la cifra real es considerablemente menor.
Zelenski ha expresado su descontento con las condiciones impuestas, calificándolas de incompatibles con la soberanía de su país y con su aspiración de integrarse en la Unión Europea. «La nueva propuesta es completamente distinta a la acordada previamente y podría vulnerar la Constitución», advirtió el mandatario ucraniano. Entre los puntos más polémicos del acuerdo se encuentra la intención de la Casa Blanca de bloquear la participación de empresas de terceros países en el sector minero ucraniano, otorgando a Washington un control mayoritario sobre los activos estratégicos del país.
Por su parte, Trump ha reiterado su postura de que Ucrania nunca será miembro de la OTAN y ha instado a Zelenski a aceptar el pacto. «Si quiere renegociar, tendrá grandes problemas», sentenció el presidente de EE UU.
Trump «muy enfadado» con Putin
Sin embargo, en un giro inesperado, Trump también ha endurecido su tono hacia Putin. En una entrevista con NBC News, el presidente estadounidense declaró estar «muy enfadado» con su homólogo ruso por atacar la credibilidad de Zelenski y por no mostrar suficiente disposición para negociar un alto el fuego. Como medida de presión, amenazó con imponer aranceles secundarios de hasta el 50% sobre las exportaciones de petróleo ruso si Moscú no da pasos concretos hacia el fin de la guerra. «Eso significa que cualquier país que compre petróleo de Rusia no podrá hacer negocios en Estados Unidos», explicó.
Este cambio de actitud ha generado incertidumbre en la comunidad internacional, especialmente en los líderes europeos, quienes observaban con preocupación la cercanía entre Trump y Putin. Ahora, con la amenaza de sanciones económicas sobre la mesa, la Casa Blanca parece querer trasladar la presión a Moscú, buscando acelerar el proceso de negociación.
La declaración más reciente de Trump marca un punto de inflexión en su discurso. Mientras antes se alineaba abiertamente con las posturas de Putin, ahora ha lanzado advertencias directas al Kremlin. «Si no hay un alto el fuego en un mes, las sanciones serán inevitables», aseguró. No obstante, el mandatario estadounidense sigue manteniendo su visión crítica hacia Zelenski, acusándolo de provocar el conflicto y resistirse a aceptar los términos impuestos por Washington.
La presión de Trump sobre ambos líderes deja en el aire el futuro de las negociaciones. Mientras Ucrania intenta preservar su soberanía económica, Rusia enfrenta la posibilidad de nuevas sanciones. En este complejo tablero diplomático, el presidente estadounidense juega un doble papel: presionar a Zelenski para ceder y advertir a Putin de consecuencias si no pone fin a la guerra.
Con información de agencias y medios internacionales
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