Aunque el COVID-19 ha perdido su estatus de amenaza global cinco años después de su aparición, la OMS permanece en alerta ante sus mutaciones, muertes y el impacto del covid largo.
A cinco años del inicio de la pandemia que transformó al mundo, el COVID-19 ha pasado de ser una amenaza apocalíptica a un virus más en el ecosistema de enfermedades respiratorias. Sin embargo, esta aparente normalización no ha llevado a bajar la guardia, especialmente para la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sigue monitoreando de cerca su evolución y efectos persistentes.
En 2024, la OMS reportó cerca de 3 millones de contagios y 70 mil muertes, cifras significativamente menores en comparación con los picos de 2021, cuando las víctimas mortales superaron los 3,5 millones. Este descenso se atribuye a los avances en vacunación y la aparición de variantes menos agresivas, aunque más contagiosas.
“La reducción en pruebas y vigilancia dificulta una visión precisa de la circulación del virus, pero sigue presente de manera amplia,” destacó Maria Van Kerkhove, especialista de la OMS. Los análisis de aguas residuales indican que la incidencia real podría ser hasta 20 veces mayor que los registros oficiales.
A pesar del descenso en hospitalizaciones, el covid largo sigue siendo motivo de preocupación. Según cálculos de la OMS, afecta al 6 % de los casos graves, generando complicaciones que van desde problemas cardíacos hasta trastornos neurológicos y psicológicos.
Del caos inicial a la gestión del riesgo
Desde aquel diciembre de 2019, cuando los primeros casos se detectaron en Wuhan, China, hasta la declaración oficial de pandemia en marzo de 2020, el SARS-CoV-2 marcó un antes y un después en la gestión de crisis sanitarias. Hoy, la enfermedad se compara con la gripe en términos de letalidad, pero las lecciones aprendidas impulsan la preparación ante futuras pandemias.
La historia del COVID-19 aún no ha terminado, y mientras el mundo avanza hacia una convivencia más segura con el virus, las instituciones de salud pública recalcan la importancia de mantener los sistemas de vigilancia y estar preparados para lo inesperado.
Deja un comentario