Inundaciones, socavamientos y fuertes vientos azotan Alta Verapaz, Petén y Quiché, dejando miles de damnificados, carreteras dañadas y familias en riesgo, según reportes de Conred.
Las condiciones climáticas extremas continúan causando estragos en los departamentos de Alta Verapaz, Petén y Quiché, donde inundaciones, socavamientos y fuertes vientos han afectado gravemente a las comunidades locales. En respuesta, el Sistema de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) reportó siete nuevas emergencias en estas áreas, intensificando el total de incidentes atendidos a 2,798 a nivel nacional.
Impacto en las comunidades
En Petén, la aldea La Torre, ubicada en el kilómetro 355 de la Ruta Nacional PET-11, sufrió un severo socavamiento que obligó a las autoridades municipales y a la Conred a coordinar acciones inmediatas para mitigar los riesgos. Además, la carretera hacia el barrio El Porvenir en Sayaxché quedó parcialmente inundada, dificultando el acceso y afectando la movilidad de los habitantes.
Por su parte, en Quiché, las fuertes ráfagas de viento en la aldea Belejú, municipio de Chicamán, dejaron a varias familias en situación de vulnerabilidad al dañar techos y estructuras básicas de sus hogares. Mientras tanto, en Alta Verapaz, se reportaron inundaciones en Sejux y Santa Marta (Chisec), el barrio El Esfuerzo (Panzós) y la aldea Chijou (Santa Cruz Verapaz), poniendo en peligro a las familias locales y afectando cultivos esenciales para su subsistencia.
Balance humano y material
El impacto en la población es alarmante. Según el informe de daños y necesidades de la Conred, más de 41,800 personas han sido evacuadas, mientras que 20,214 han quedado damnificadas. Asimismo, 1,550 personas se encuentran actualmente albergadas, y 35 han perdido la vida debido a estos desastres. Otras 17 personas han sufrido heridas, y dos permanecen desaparecidas.
En cuanto a las viviendas, el daño es significativo: 18,000 presentan daños moderados, 1,770 están en alto riesgo, 1,256 tienen afectaciones leves, y 480 han sido declaradas inhabitables.
Infraestructura en crisis
La infraestructura pública tampoco ha escapado al impacto devastador. Más de 971 carreteras han sufrido daños, complicando el acceso a comunidades aisladas, mientras que 295 centros educativos y 21 edificios públicos han sido afectados. Adicionalmente, se reporta la destrucción total de 12 puentes, con 92 estructuras adicionales gravemente dañadas.
Acciones inmediatas y desafíos futuros
La Conred trabaja junto con autoridades locales y departamentales para atender las emergencias de manera prioritaria, pero los desafíos logísticos y la magnitud de los daños plantean una recuperación prolongada. Se hace un llamado urgente a la población para mantenerse informada y seguir las recomendaciones oficiales ante los fenómenos climáticos extremos que continúan afectando al país.
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