Felipe Ramos Rizo, referente del arbitraje y analista de ESPN, anunció en vivo su salida de la cadena para liderar el arbitraje guatemalteco desde el 30 de mayo.
Guatemala, Ciudad – En un gesto de profesionalismo y transparencia poco habitual en televisión en vivo, el exárbitro internacional y analista de ESPN, Felipe Ramos Rizo, anunció el pasado 1 de mayo su salida de la cadena deportiva después de dos décadas de labor ininterrumpida, para asumir el liderazgo de la Comisión de Árbitros de la Federación Nacional de Fútbol de Guatemala (Fedefut).
El anuncio fue hecho durante la emisión del programa Fútbol Picante, donde Ramos Rizo compartió la mesa con colegas como Javier Alarcón, Ricardo Peláez y Francisco Gabriel de Anda. En un ambiente de respeto y camaradería, el exsilbante explicó que había aceptado una propuesta seria y desafiante proveniente de Guatemala: dirigir el proyecto de renovación y fortalecimiento del arbitraje nacional.
“Jamás me iría a otra televisora”, afirmó Ramos Rizo con contundencia. “Pero surgió una gran oportunidad para dirigir el arbitraje en Guatemala, me gustó mucho lo que propusieron y lo que propuse, llegamos a un gran acuerdo”.
El también excolegiado internacional, considerado por muchos como polémico en sus intervenciones, reveló que su llegada a tierras guatemaltecas está prevista para el 30 de mayo, y según señaló se le podría estar presentando oficialmente en Guatemala alrededor del 2 de junio, fecha en la que comenzará oficialmente su labor. El acuerdo se selló tras una larga conversación sostenida hace dos meses con Gerardo Paiz, presidente de la Fedefut. “Fue una plática de tres horas sobre la liga, la selección y el estado del arbitraje. Ya tengo toda la planeación de pretemporada lista”, detalló Ramos Rizo.
Una despedida con aplausos y reconocimientos
El anuncio de su salida fue acompañado de mensajes de respeto y cariño por parte de sus compañeros. Gabriel de Anda lo despidió destacando su rigor analítico: “Se te va a extrañar en esta mesa. Tu aporte al análisis del arbitraje fue siempre de altura”.

Javier Alarcón, conductor del programa, bromeó sobre si una cadena rival lo había convencido con una mejor oferta. Ramos Rizo respondió entre risas: “A televisoras nunca me iría”.
Más allá del tono ligero del momento, su partida marca el cierre de un ciclo fundamental para la crítica arbitral televisiva en México, donde su voz se consolidó como una de las más autorizadas.
Trayectoria y legado arbitral
Felipe de Jesús Ramos Rizo (Ciudad de México, 10 de marzo de 1963) se retiró del arbitraje profesional en 2003 con una de las carreras más destacadas en la historia del fútbol mexicano. Su debut en la Primera División ocurrió el 2 de mayo de 1993, en el partido entre Correcaminos vs. Morelia, y desde entonces construyó un legado de excelencia.

Entre sus logros más relevantes figura la final de fútbol de los Juegos Olímpicos de Sídney 2000 entre Camerún y España —donde se convirtió en el primer árbitro de la Concacaf en pitar una final olímpica—, así como su participación en la Copa Mundial de la FIFA Corea-Japón 2002, donde dirigió tres encuentros, incluido el de cuartos de final entre Inglaterra y Brasil.
Ramos Rizo también dirigió siete finales consecutivas de la Liga MX, dos ediciones de la Copa Oro, dos Copas UNCAF, la Copa del Caribe (1998), y fue considerado uno de los mejores árbitros del mundo en 2001 por la IFFHS.
Además de su trabajo en televisión, fundó el Colegio de Árbitros Ramos Rizo, con más de 100 árbitros activos en México, y ha sido una figura clave en la formación de nuevos talentos.

Guatemala apuesta por la experiencia
La llegada de Felipe Ramos Rizo a Guatemala representa una apuesta estratégica de la Fedefut por revitalizar un arbitraje que en los últimos años ha sido blanco de críticas y cuestionamientos. Su experiencia internacional y su enfoque meticuloso le permitirán establecer criterios técnicos y pedagógicos sólidos.
“Hay muchos árbitros y hay mucho que trabajar para lograr lo que prometí. Me va a tener muy entretenido este reto”, dijo en su intervención.
Con su nuevo rol, Ramos Rizo asume no solo la tarea técnica de dirigir una comisión arbitral, sino también el desafío institucional de devolverle credibilidad y consistencia al juzgamiento del fútbol guatemalteco. Un desafío mayúsculo que, por su trayectoria, parece estar en buenas manos.
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