El Ministerio de Gobernación, liderado por Francisco Jiménez, ha implementado una serie de mejoras tecnológicas en la prisión de máxima seguridad El Infiernito, ubicada en Escuintla, con el objetivo de reforzar la seguridad y prevenir el ingreso de artículos prohibidos. Tras meses de remodelaciones, la cárcel está lista para recibir nuevamente a privados de libertad, luego de haber sido desalojada a principios de junio para realizar estos trabajos.

El recinto, que antes albergaba a miembros del Barrio 18, ahora cuenta con tecnología avanzada que incluye escáneres capaces de detectar documentos falsos y sistemas para identificar cualquier intento de ingreso de objetos ilícitos. Esta modernización tiene como fin garantizar un control más riguroso de las visitas y mejorar las condiciones de seguridad en el penal.
En un video publicado por el Sistema Penitenciario, se muestran las nuevas instalaciones y los dispositivos de alta tecnología que serán clave en la detección de amenazas. Según Jiménez, «El Infiernito» deja atrás su oscuro pasado, buscando ser un símbolo de mayor control y disciplina en el sistema penitenciario del país.
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