Cinco personas fueron capturadas en las últimas horas en distintos puntos de Escuintla por robo de diésel, portar armas ilegales y tener órdenes pendientes por delitos graves.
Escuintla – En un nuevo despliegue de operativos, la Policía Nacional Civil (PNC) informó sobre la captura de cinco personas por diversos delitos ocurridos en las últimas horas en el departamento de Escuintla. Las detenciones, realizadas en diferentes municipios, confirman el constante patrullaje en zonas con altos índices de criminalidad.
En finca Belén, Masagua, fue detenido Carlos Morales, de 24 años, quien fue sorprendido sustrayendo cinco latas de combustible diésel de una cisterna. Además, en otro camión que conducía se encontraron otras cinco latas, valoradas en aproximadamente Q700.
Por aparte, en Santa Lucía Cotzumalguapa, se reportó la aprehensión de Carlos Gonzales, de 26 años, por una orden vigente de captura por hurto agravado, emitida por un juzgado de Guatemala. También en Masagua fue detenida Kelly Orellana, de 22 años, quien era requerida desde el 2 de junio por el delito de cohecho activo.
Los reportes también incluyeron casos de portación ilegal de armas de fuego. En La Trocha 7, aldea Palo Blanco, Nueva Concepción, la PNC respondió al reporte de un hombre ebrio que hacía disparos al aire. Al llegar, los agentes fueron atacados con arma de fuego, y al repeler la agresión, resultó herido Adelso Espinoza, de 23 años, con una lesión en el abdomen. En el lugar se incautó una pistola calibre 9mm con el número de serie esmerilado.
En otro punto del departamento, en la colonia Balcones de Palín, fue detenido Jordyn Guerra, de 31 años, bajo efectos de licor, portando un revólver calibre .38 marca Armscor sin licencia.
Una población cansada de vivir con miedo
Estos hechos reflejan una problemática constante: la violencia y criminalidad en Escuintla no ceden, y los habitantes lo resienten. En enero de este año, Escuintla acumuló 24 homicidios, y en municipios como Siquinalá, la tasa supera los 66 asesinatos por cada 100 mil habitantes, la más alta del país, según la Asociación Civil Diálogos.
Además de homicidios, persisten otros delitos como extorsiones, robos y lesiones, y los vecinos reportan con frecuencia la presencia de armas ilegales y enfrentamientos. “Aquí nadie duerme tranquilo. El miedo es parte de la rutina”, compartió un comerciante de Masagua que prefirió el anonimato.
Exigen soluciones estructurales y presencia del Estado
Expertos en seguridad advierten que Escuintla necesita una intervención más amplia que solo capturas puntuales. El CIEN reportó un incremento del 32 % en homicidios en el primer trimestre de 2025, y organizaciones civiles insisten en que la impunidad, la falta de empleo y la débil presencia estatal alimentan el ciclo de violencia.
Mientras tanto, la ciudadanía sigue exigiendo acciones sostenidas y eficaces. “No basta con capturar a cinco si mañana hay diez más armados en la calle”, dijo una líder comunitaria de Palín.
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