Wendy Barrera, de 35 años, fue ultimada a tiros la madrugada del sábado 28 de junio en Los Portales, Escuintla; su muerte enciende alarma y exige medidas urgentes.
Escuintla – El crimen ocurrió alrededor de las 00:20 h del sábado 28 de junio, cuando Wendy Julieta Barrera García, de 35 años y vecina de Santa Clara, circulaba en motocicleta por la colonia Los Portales. Testigos relatan que fue interceptada por desconocidos que dispararon contra ella, provocando su muerte instantánea. Bomberos Voluntarios arribaron al lugar, pero Wendy ya no presentaba signos vitales.
La escena deja un nuevo capítulo de violencia que sacude a Escuintla, y la falta de motivación del ataque mantiene en suspenso a la población. Hasta ahora, no hay sospechosos identificados ni hipótesis claras sobre las causas.
Contexto de violencia de género en Guatemala y Escuintla
Guatemala enfrenta una crisis de femicidios: según un informe del Banco Mundial, el país registra alrededor de 7.6 homicidios intencionales de mujeres por cada 100 000 mujeres al año, ubicándose entre las más altas a nivel mundial. En 2020, el promedio fue de 30 muertes violentas de mujeres por mes .
A escala nacional, la impunidad es alarmante: menos del 4 % de los casos de homicidio femenino culminan en condena, y solo existen tres fiscalías especializadas en todo el país .
En lo que va de 2025, se han contabilizado al menos X mujeres asesinadas en Guatemala (dato específico no disponible públicamente), pero las fuentes oficiales evidencian que la violencia de género sigue siendo endémica. En Escuintla, aunque no se cuenta con cifras desglosadas recientes por departamento, la percepción local refleja que los crímenes contra mujeres están muy por encima del promedio nacional.
Un clamor por justicia y protección
La muerte de Wendy se suma a una lista creciente de asesinatos de mujeres en zonas altamente violentas, como Escuintla. Vecinas manifiestan miedo y fatiga: “ya no salimos a la calle sin temor”, dicen. Organizaciones de derechos humanos insisten en que la situación exige no solo más patrullajes, sino también mecanismos efectivos de denuncia, protección a víctimas y persecución judicial real de agresores.
Mientras tanto, la comunidad permanece en tensión, expectante de avances en la investigación. El asesinato de Wendy Barrera resalta otra vez la urgencia de romper el círculo de impunidad y violencia que azota a las mujeres guatemaltecas.
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