La tensión entre Estados Unidos y Venezuela aumenta tras el despliegue de una fuerza naval estadounidense cerca del Caribe y aguas adyacentes a Venezuela.
Según Reuters, Washington envió siete buques de guerra, un submarino nuclear y unos 4,500 militares —incluyendo 2,200 marines— en una operación oficial contra carteles de narcotráfico designados como terroristas.
La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, evitó confirmar si se planifica una invasión terrestre, pero advirtió que EE. UU. “utilizará todo nuestro poder para que Nicolás Maduro enfrente la justicia”. Por su parte, el presidente venezolano respondió movilizando a miles de milicianos y tropas, denunciando una amenaza de “agresión imperialista”.
Analistas señalan que la magnitud del despliegue sugiere objetivos más amplios que una simple misión antidrogas, aunque hasta ahora no hay confirmación de operaciones directas contra Maduro. La incertidumbre mantiene en alerta a la región y a la comunidad internacional.
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