La aparición de Trump en el Kennedy Center desató una fuerte reacción del público. Videos con abucheos y vítores se esparcieron rápidamente por redes sociales tras el evento.
Washington, D.C., Lo que prometía ser una noche de gala terminó convirtiéndose en un termómetro político. Donald Trump, presidente de Estados Unidos, acudió ayer miércoles al Kennedy Center junto a la primera dama Melania Trump para disfrutar del musical Los Miserables. Sin embargo, la ovación que suele acompañar a los mandatarios fue sustituida por una sonora mezcla de abucheos y aplausos que rápidamente hizo eco en redes sociales.
Desde que se asomó al palco presidencial, los gestos de desagrado no se hicieron esperar. Parte del público reaccionó con silbidos y gritos, mientras otros respondieron con un canto patriótico de “¡USA! ¡USA!”, generando un ambiente tenso y altamente politizado dentro del recinto cultural más importante de la capital.
Videos grabados desde varios ángulos circularon ampliamente en plataformas como X (antes Twitter), reflejando no solo el momento incómodo para el mandatario, sino también el clima polarizado que sigue marcando su segundo mandato.
Durante una breve interacción con reporteros antes de tomar asiento, Trump minimizó la controversia sobre la supuesta ausencia de algunos actores del elenco titular: “No me afecta. Estoy aquí por el país y porque recaudamos 10 millones de dólares para esta institución”, declaró, aludiendo a un evento benéfico vinculado a la presentación.
El episodio ocurre en medio de un proceso de transformación institucional en el Kennedy Center, iniciado tras el retorno de Trump a la Casa Blanca en enero. En una decisión polémica, el presidente desmanteló el anterior patronato de la institución, al considerar que promovía contenidos “ideologizados”. En su lugar, instaló una nueva junta liderada por aliados cercanos, entre ellos el exembajador Richard Grenell y Usha Vance, esposa del actual vicepresidente.
No es la primera vez que figuras del gobierno enfrentan reacciones hostiles en escenarios artísticos. En marzo pasado, tanto el vicepresidente JD Vance como su esposa fueron abucheados durante una presentación de la Orquesta Sinfónica Nacional en el mismo recinto.
Aunque Los Miserables gira en torno a temas de justicia, revolución y redención, esta noche la obra pareció proyectar una realidad mucho más inmediata: la de un país dividido, incluso entre butacas de teatro.
Deja un comentario