Belleza y Salud. — Si eres de los que gasta una fortuna en serums de Vitamina C esperando ese «glow» perfecto, la ciencia tiene noticias importantes para ti: te lo estás poniendo mal.
Un estudio innovador publicado este 26 de diciembre de 2025 por la Universidad de Otago (Nueva Zelanda) ha confirmado lo que muchos sospechaban pero no podían probar: la Vitamina C funciona mucho mejor cuando se come que cuando se aplica.
El descubrimiento: Tu sangre alimenta tu piel
Los científicos de la Facultad de Medicina descubrieron una conexión directa e innegable: la cantidad de Vitamina C que comes determina qué tan bien tu piel produce colágeno y qué tan rápido se renueva.
Según la profesora Margreet Vissers, líder del estudio, los niveles de vitamina en la piel son un espejo de los niveles en la sangre. «Fuimos los primeros en demostrar que la vitamina C en la circulación sanguínea penetra en todas las capas de la piel», explicó.
El experimento del Kiwi
Para probarlo, el estudio siguió a 24 adultos en Nueva Zelanda y Alemania durante 8 semanas. La «receta» fue simple:
- Comer dos kiwis SunGold al día (equivalente a 250 mg de Vitamina C).
¿El resultado? En cuestión de semanas, los participantes mostraron una piel físicamente más gruesa (signo de mayor producción de colágeno) y una regeneración celular acelerada en las capas externas.
¿Por qué la dieta vence a las cremas?
Aquí está el dato que la industria cosmética no quiere que sepas tanto: La Vitamina C se disuelve en agua, lo que hace muy difícil que penetre la barrera natural de la piel cuando la aplicas en crema o serum. A menudo, se queda en la superficie.
En cambio, cuando la ingieres, el torrente sanguíneo actúa como un servicio de entrega VIP, llevando los nutrientes a las capas más profundas (dermis) y a las superficiales (epidermis) con una eficiencia que ninguna crema puede igualar.
¿Cómo conseguir esa piel radiante?
No necesitas comer solo kiwis (aunque son excelentes). Los investigadores sugieren que cualquier alimento rico en Vitamina C tendrá el mismo efecto.
La meta: Apunta a 250 mg diarios. El menú sugerido:
- Cítricos (Naranjas, toronjas).
- Fresas y frutos rojos.
- Pimientos (chile pimiento) y brócoli.
Ojo: El cuerpo no almacena Vitamina C a largo plazo, por lo que el secreto es la constancia. Tienes que consumirla todos los días para mantener el «depósito» lleno y tu piel fabricando colágeno al máximo.
¿Cremas o Comida? Nuevo estudio revela que el secreto del colágeno está en el supermercado, no en la farmacia
Belleza y Salud. — Si eres de los que gasta una fortuna en serums de Vitamina C esperando ese «glow» perfecto, la ciencia tiene noticias importantes para ti: te lo estás poniendo mal.
Un estudio innovador publicado este 26 de diciembre de 2025 por la Universidad de Otago (Nueva Zelanda) ha confirmado lo que muchos sospechaban pero no podían probar: la Vitamina C funciona mucho mejor cuando se come que cuando se aplica.
El descubrimiento: Tu sangre alimenta tu piel
Los científicos de la Facultad de Medicina descubrieron una conexión directa e innegable: la cantidad de Vitamina C que comes determina qué tan bien tu piel produce colágeno y qué tan rápido se renueva.
Según la profesora Margreet Vissers, líder del estudio, los niveles de vitamina en la piel son un espejo de los niveles en la sangre. «Fuimos los primeros en demostrar que la vitamina C en la circulación sanguínea penetra en todas las capas de la piel», explicó.
El experimento del Kiwi
Para probarlo, el estudio siguió a 24 adultos en Nueva Zelanda y Alemania durante 8 semanas. La «receta» fue simple:
- Comer dos kiwis SunGold al día (equivalente a 250 mg de Vitamina C).
¿El resultado? En cuestión de semanas, los participantes mostraron una piel físicamente más gruesa (signo de mayor producción de colágeno) y una regeneración celular acelerada en las capas externas.
¿Por qué la dieta vence a las cremas?
Aquí está el dato que la industria cosmética no quiere que sepas tanto: La Vitamina C se disuelve en agua, lo que hace muy difícil que penetre la barrera natural de la piel cuando la aplicas en crema o serum. A menudo, se queda en la superficie.
En cambio, cuando la ingieres, el torrente sanguíneo actúa como un servicio de entrega VIP, llevando los nutrientes a las capas más profundas (dermis) y a las superficiales (epidermis) con una eficiencia que ninguna crema puede igualar.
¿Cómo conseguir esa piel radiante?
No necesitas comer solo kiwis (aunque son excelentes). Los investigadores sugieren que cualquier alimento rico en Vitamina C tendrá el mismo efecto.
La meta: Apunta a 250 mg diarios. El menú sugerido:
- Cítricos (Naranjas, toronjas).
- Fresas y frutos rojos.
- Pimientos (chile pimiento) y brócoli.
Ojo: El cuerpo no almacena Vitamina C a largo plazo, por lo que el secreto es la constancia. Tienes que consumirla todos los días para mantener el «depósito» lleno y tu piel fabricando colágeno al máximo.
Fuente: Juliet M. Pullar, Stephanie M. Bozonet, Dörte Segger, Astrid von Seebach, Emma Vlasiuk, Helen R. Morrin, John F. Pearson, Jeremy Simcock, Margreet C.M. Vissers. Improved Human Skin Vitamin C Levels and Skin Function after Dietary Intake of Kiwifruit: A High-Vitamin-C Food. Journal of Investigative Dermatology, 2025; DOI: 10.1016/j.jid.2025.10.587
University of Otago. «Eating more vitamin C can physically change your skin.» ScienceDaily. ScienceDaily, 26 December 2025.
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