La ONU llama a la acción global este 5 de junio para frenar la contaminación por plásticos; en Guatemala, se refuerzan las medidas con un reglamento clave sobre desechos sólidos.
Guatemala – Cada 5 de junio, el mundo se une para conmemorar el Día Mundial del Medio Ambiente, una fecha promovida por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que este año centra su campaña en la urgencia de eliminar la contaminación por plásticos. Bajo el lema #SinContaminaciónPorPlásticos, la ONU destaca que este flagelo ha alcanzado niveles alarmantes, afectando no solo los ecosistemas, sino también la salud humana.
La producción mundial de plástico supera los 400 millones de toneladas al año, de las cuales al menos 11 millones terminan en ríos, lagos y océanos. Se estima que las personas consumen más de 50 mil partículas plásticas anualmente a través del agua, el aire e incluso los alimentos. En palabras del organismo internacional, “la contaminación por plásticos se extiende por todos los rincones del planeta — incluso en el cuerpo humano”.
En consonancia con este llamado global, en Guatemala se da un paso relevante hacia la sostenibilidad con la implementación del Reglamento para la Gestión Integral de los Residuos y Desechos Sólidos Comunes, establecido en el Acuerdo Gubernativo 164-2021. Esta normativa busca fortalecer la recolección, separación y disposición adecuada de los desechos en todo el país.
El Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) expresó su respaldo a esta iniciativa normativa, señalando que representa una herramienta estratégica para disminuir la presión que ejercen los residuos sobre los ecosistemas naturales. “La acumulación de basura afecta gravemente las áreas protegidas, perjudica la flora, la fauna y compromete el desarrollo del ecoturismo del que dependen muchas comunidades”, advierte la entidad.
Uno de los efectos más preocupantes del mal manejo de residuos es el daño a las fuentes hídricas. Los lixiviados que provienen de los vertederos terminan en ríos, lagos y acuíferos, contribuyendo a la proliferación de algas nocivas y a la reducción del oxígeno en el agua, afectando directamente a la vida acuática.
La campaña de este año, a celebrarse justo dos meses antes de una nueva ronda de negociaciones para un tratado global contra la contaminación plástica, propone soluciones basadas en la naturaleza y prácticas sostenibles, invitando a personas, gobiernos e industrias a transformar sus hábitos de consumo.
El CONAP hizo un llamado a instituciones, municipalidades y ciudadanos a cumplir con el reglamento nacional y a asumir una actitud más consciente frente al manejo de residuos. “Cuidar de la biodiversidad y proteger nuestra casa común es una responsabilidad compartida”, recordó la entidad.
Así, mientras el mundo entero reflexiona sobre la urgencia de un cambio sistémico, Guatemala se alinea con la agenda ambiental internacional, apostando por políticas que buscan no solo mitigar los impactos del plástico, sino también asegurar un entorno más limpio y saludable para las futuras generaciones.
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