El juez Mario Hichos ordenó este viernes el cierre del proceso penal contra Manuel Baldizón, exlíder del extinto partido Líder, en relación con las acusaciones de financiamiento electoral ilícito derivadas del caso Transurbano.
Esta decisión marca un punto de inflexión en un caso que durante años ha captado la atención pública y judicial en Guatemala.
Una resolución polémica
La resolución fue emitida tras argumentar inconsistencias en las pruebas presentadas por el Ministerio Público (MP). Según el juez, la investigación de la Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI) no cumplió con los estándares necesarios para sustentar las acusaciones contra Baldizón, quien había sido señalado de desviar fondos del subsidio al Transurbano hacia campañas políticas.
Baldizón habla de «persecución política»
A la salida de la audiencia, Baldizón expresó que la resolución representa un triunfo de la justicia, señalando que fue víctima de una persecución política que buscaba dañar su reputación. Aunque afirmó que por ahora no tiene planes de regresar a la política, dejó abierta la posibilidad de evaluar su futuro a largo plazo.
«Estoy enfocado en recuperar mi vida y en resolver los pendientes que afectan a mi familia. Hablar de política ahora sería prematuro», señaló el exaspirante presidencial.
El caso Transurbano
El caso Transurbano, investigado inicialmente por la extinta CICIG y la FECI, implicaba el supuesto desvío de Q80 millones destinados al sistema de transporte público hacia las campañas políticas de Baldizón en 2011 y 2015. Parte de los fondos se habrían canalizado a través de empresas vinculadas al político y su círculo cercano.
Aunque el caso ha sido cerrado, Baldizón indicó que su equipo legal trabajará en la recuperación de bienes embargados en los casos Transurbano y Odebrecht, asegurando que estos representan el esfuerzo de más de un siglo de trabajo familiar.
Por otro lado, expertos legales y sectores de la sociedad civil han cuestionado la decisión del juez, considerando que este cierre podría sentar un precedente preocupante en la lucha contra la corrupción y la impunidad en el país.
En un momento que llamó la atención, Jorge Eduardo Baldizón, hijo del exlíder político, pidió tomarse una fotografía con Rafael Curruchiche, jefe de la FECI, durante la audiencia. Este gesto, considerado por algunos como una muestra de ironía, generó debate en redes sociales.
El cierre del caso Transurbano pone en pausa un capítulo clave de la historia política reciente de Guatemala, dejando interrogantes sobre la capacidad del sistema judicial para garantizar justicia en casos de alto impacto.
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