Pese a un amparo de la Corte de Constitucionalidad, la Junta Directiva del Congreso aprobó un aumento salarial para los diputados, elevándolo a Q46,700, lo que ha generado indignación en distintos sectores y en la población.
La Junta Directiva del Congreso de la República, a través del acta 10-2025, autorizó el incremento salarial para los legisladores, fijándolo en Q46,700 mensuales. La decisión, tomada sin la presencia del presidente del Congreso, Nery Ramos, y sin ser sometida a discusión en el pleno, ha generado una ola de críticas y rechazo ciudadano.
El documento, filtrado por un medio de comunicación nacional, establece que el aumento entró en vigor el 1 de febrero de 2025, pese a que la Corte de Constitucionalidad (CC) había otorgado un amparo que impedía su aplicación. Según el acta, la Dirección General, la Dirección de Recursos Humanos y la Dirección Financiera del Legislativo concluyeron que la medida era procedente y viable dentro del presupuesto vigente.
La justificación para este ajuste se fundamenta en el acuerdo 31-2024, aprobado en noviembre del año pasado, donde el pleno instruyó a la Junta Directiva a realizar modificaciones presupuestarias para «equiparar» el salario de los diputados con el de los magistrados de la Corte de Apelaciones.
Reacciones y críticas
El vicepresidente del Congreso, Jorge Castro, dirigió la sesión en la que se aprobó la resolución. Sin embargo, no todos los integrantes de la Junta Directiva respaldaron la decisión. Juan Carlos Rivera, tercer secretario, fue el único en votar en contra y expresó su desacuerdo con la medida.
«Los funcionarios públicos deben administrar los recursos con responsabilidad. No podemos destinar fondos para privilegios mientras el país enfrenta tantas necesidades», declaró Rivera.
Diputados del bloque VOS también rechazaron el aumento, señalando que su compañero José Chic ha sido objeto de ataques por su oposición a la medida.
Por su parte, la organización Acción Ciudadana presentó una acción de debido cumplimiento ante la CC, exigiendo que se respete la resolución que suspendía el ajuste salarial.
Indignación en la ciudadanía
Distintos sectores han manifestado su descontento con la aprobación del incremento salarial. Organizaciones civiles, analistas y ciudadanos consideran que la decisión es una muestra de insensibilidad política y una burla para la población, especialmente en un contexto donde el salario mínimo no cubre la canasta básica.
«Es inaceptable que los diputados se aprueben aumentos mientras millones de guatemaltecos apenas sobreviven con el sueldo mínimo. Esto es una bofetada para el pueblo», expresó el economista y analista Ricardo Méndez.
Además, la ciudadanía ha manifestado su indignación en redes sociales, exigiendo transparencia y la reversión de la medida. «Los diputados se suben el sueldo mientras los hospitales no tienen medicinas y las escuelas están en mal estado», denunció un usuario en redes.
El aumento aprobado implica que cada legislador ganará Q1,556 diarios, una cantidad que para un trabajador con salario mínimo equivaldría a más de un año de ingresos.
Pese a la controversia y las acciones legales en curso, la Junta Directiva del Congreso no ha dado marcha atrás con la implementación del ajuste, lo que mantiene en tensión a la opinión pública y a los sectores que exigen la anulación del aumento.
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