El Registro de Ciudadanos del Tribunal Supremo Electoral ejecutó la orden del juez penal Fredy Orellana, cancelando al partido Movimiento Semilla, lo que ha generado un nuevo debate legal y político en el país.
El Registro de Ciudadanos del Tribunal Supremo Electoral (TSE) ejecutó la orden del juez penal Fredy Orellana, que ordena cancelar la personalidad jurídica del partido Movimiento Semilla. Esta acción, calificada como ilegal por diversos sectores, marca un nuevo capítulo en la tensa relación entre el sistema judicial y el partido oficialista liderado por el presidente Bernardo Arévalo.


La orden judicial, emitida el pasado 27 de noviembre, fue basada en el caso “Corrupción Semilla”, investigado por la Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI), bajo el liderazgo de Rafael Curruchiche. Según la resolución, la agrupación habría incurrido en irregularidades durante su formación, incluyendo el uso de datos falsificados y presunto financiamiento ilícito en las elecciones de 2023. Estos señalamientos han sido rechazados por miembros del partido, quienes consideran las acciones como una estrategia de persecución política.
UNA DECISIÓN POLÉMICA
La Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP) establece el procedimiento para suspender o cancelar partidos políticos, delegando exclusivamente al TSE esta función. Sin embargo, el juez Fredy Orellana fundamentó su fallo en la Ley contra la Delincuencia Organizada, una normativa de menor rango que ha sido cuestionada por expertos legales. Esta interpretación fue criticada como un atropello al marco jurídico y un intento por desestabilizar la democracia.


La magistrada presidenta del TSE, Blanca Alfaro, confirmó que el Registrador de Ciudadanos, Sergio Escobar Antillón, notificó al partido Movimiento Semilla sobre la resolución en horas de la mañana del 29 de noviembre. Sin embargo, Alfaro aseguró que la decisión no es definitiva, ya que el partido tiene recursos legales en trámite. “Las cortes deben actuar con independencia y respetar los procedimientos legales establecidos en la LEPP”, enfatizó.
REACCIÓN DE SEMILLA
Andrea Reyes, diputada del Movimiento Semilla, calificó la decisión como una muestra de desesperación por parte de la FECI y el juez Orellana. “No han logrado detenernos; esta acción es ilegal y contraria a la Constitución. Continuaremos luchando por nuestra legitimidad”, expresó. Reyes también adelantó que presentarán apelaciones ante el TSE, la Corte Suprema de Justicia y la Corte de Constitucionalidad (CC) para revertir la cancelación.
El presidente Bernardo Arévalo, electo bajo la bandera de Semilla, no se ha pronunciado directamente sobre esta última decisión. No obstante, en declaraciones previas ha señalado que las acciones judiciales contra su partido forman parte de un intento de golpe de Estado orquestado por sectores que buscan impedir la consolidación de su gobierno.

IMPLICACIONES POLÍTICAS
El fallo del juez Orellana llega en un momento crítico, después de que el Congreso de la República reformara recientemente el artículo 82 de la Ley contra la Delincuencia Organizada. Esta reforma había abierto la posibilidad de que Semilla recuperara su estatus legal tras su suspensión en julio de 2023, decisión que también fue controvertida por contravenir la LEPP.
La cancelación de Semilla genera interrogantes sobre el futuro político de la agrupación y su bancada en el Congreso. Además, plantea un desafío para la estabilidad democrática del país, en un contexto de creciente polarización y tensiones entre el sistema judicial, los actores políticos y la ciudadanía.
PRESIONES INTERNACIONALES
El juez Fredy Orellana, la fiscal general María Consuelo Porras y el jefe de la FECI, Rafael Curruchiche, han sido sancionados internacionalmente por sus acciones antidemocráticas, según múltiples gobiernos extranjeros. Estas sanciones reflejan el rechazo global a las decisiones que buscan deslegitimar al gobierno de Arévalo, considerado por organismos internacionales como un actor clave para la lucha contra la corrupción en Guatemala.
EL CAMINO LEGAL
Semilla tiene la posibilidad de apelar esta decisión ante las cortes, donde sus integrantes esperan que se respete la LEPP como normativa de mayor rango y se revierta la cancelación. En octubre de 2023, la CC dictó que los jueces penales solo pueden ordenar suspensiones provisionales, no cancelaciones definitivas, lo que podría jugar a favor del partido.
Este conflicto subraya la necesidad de fortalecer las instituciones democráticas y garantizar el respeto al Estado de derecho en un país que busca salir de la sombra de la corrupción y el autoritarismo.
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