El abogado Eduardo Masaya fue trasladado al Preventivo de zona 18 por supuestos motivos de seguridad, mientras su defensa denuncia violaciones a derechos, falta de notificación y “tortura psicológica”.
Guatemala, Ciudad – La madrugada del viernes marcó un nuevo episodio en el controvertido caso “Corrupción Semilla”. El abogado Eduardo Masaya, uno de los sindicados en la investigación, fue trasladado sin previo aviso de la cárcel Mariscal Zavala al Centro Preventivo para Varones de la zona 18, un recinto de mayor peligrosidad. La Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI) justificó el movimiento como una medida para resguardar su seguridad. Sin embargo, su defensa sostiene que se trata de una acción arbitraria que pone en riesgo su vida y constituye una forma de “tortura psicológica”.
El abogado Alejandro Xiloj, defensor de Masaya, aseguró que ni él ni su cliente fueron notificados formalmente sobre el traslado, el cual ocurrió alrededor de las 2:00 de la madrugada del 16 de mayo. La falta de comunicación generó alarma en el equipo legal, que interpuso un recurso de exhibición personal con el fin de verificar las condiciones en las que fue recluido su patrocinado.
“Nos enteramos primero por redes sociales. Lo mínimo que uno espera es que se respeten los procedimientos legales y se informe oportunamente, más aún cuando está en juego la seguridad de una persona”, declaró Xiloj.
Por su parte, fuentes cercanas al Ministerio Público indicaron que la FECI solicitó el traslado debido a presuntos conflictos con otros reclusos, entre ellos el exdirector de informática del Tribunal Supremo Electoral, Jorge Santos. También se alegó que Mariscal Zavala ya no reúne condiciones óptimas de seguridad, en parte por hechos violentos recientes.
No obstante, la defensa de Masaya sostiene que este movimiento judicial carece de sustento legal y responde más a una intención de mantenerlo bajo presión, incluso cuando el delito que se le imputa –falsedad ideológica– permite medidas sustitutivas. El abogado Xiloj enfatizó que el juez Fredy Orellana, quien emitió la orden de traslado, ha demostrado una actitud “persecutoria” en contra de su cliente.
Durante una visita realizada este viernes, el defensor pudo constatar que Masaya se encuentra estable físicamente, aunque visiblemente afectado en su estado emocional.
“Está confundido, no sabe por qué fue movido. Tratarlo como si fuera un criminal peligroso, llevarlo a un centro donde corre riesgo de muerte, es una tortura psicológica”, puntualizó Xiloj.
El recurso de exhibición personal continúa en trámite. Según el abogado, esperan que un juez verifique las condiciones reales de reclusión de Masaya. Aun así, reconocen que acceder directamente al área donde fue ingresado es difícil debido a las restricciones del Preventivo.
El caso “Corrupción Semilla” continúa generando controversia no solo por su contenido político y penal, sino también por la forma en que se están aplicando medidas judiciales. El traslado de Masaya se suma a una serie de decisiones que, según sus abogados, parecen dirigidas más a debilitarlo moralmente que a garantizar un proceso justo.
Mientras tanto, ni el jefe de la FECI, Rafael Curruchiche, ni el Sistema Penitenciario han brindado explicaciones claras ni detalladas sobre el destino específico del abogado dentro del Preventivo, reforzando la preocupación por su integridad y por la transparencia en la aplicación de la justicia.
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